Mi Carrito (0)
Enviar una consulta

Lo que necesitas sabes sobre teñir tu casa de madera

Como hemos mencionado anteriormente, las casas de madera son la nueva tendencia actual gracias a que están hechas con un material noble y flexible que las convierten en residencias cómodas para vivir o para vacaciones.

Pero un aspecto importante, sea por estética o por protección de los factores externos, el teñir una construcción de madera requiere de mucho cuidado y atención, sobre todo si se busca obtener un resultado perdurable.

Lo principal a tomar en cuenta es que se debe estudiar las superficies y determinar el tamaño del proyecto que se debe llevar a cabo. Incluso, contemplar la idea de solicitar ayuda profesional según sea necesario. La asesoría también puede marcar una gran diferencia en el resultado final.

Por lo tanto, si quieres saber más sobre uno de los aspectos más importantes que contribuyen a la conservación de tu hogar, te recomendamos que tomes en cuenta esta información que hemos preparado para ti.

Lo principal, los tipos de tintes y su relación con las maderas:

Antes de ponerse en manos a la obra, siempre es ideal manejar información básica para comprender las propiedades, ventajas y beneficios de los materiales que vamos a escoger. En este sentido, existen dos tipos de tintes en el mercado:

-A base de aceite: se caracterizan principalmente porque tardan más tiempo en secarse, aunque dan un acabado más uniforme sobre la madera. Asimismo, luego de su aplicación y secado, no requieren de lijado final, por lo que resultan prácticos de usar.

-A base de agua: a diferencia del tinte anterior, vienen en diferentes colores, dándole opciones a los propietarios. No obstante, sí requiere de lijado final, ya que luego de su aplicación pueden levantar el grano de la madera.

Ahora bien, a sabiendas de las propiedades generales de cada pigmento, es necesario tomar en cuenta cuál es el mejor según los tipos de casas de madera. De esa manera, no habrá incompatibilidades ni problemas que lamentar posteriormente. A continuación, unos ejemplos al respecto:

-Algunas de las maderas más populares como el roble, el pino y el fresno son más rápidas de teñir gracias a que cuentan con poros grandes que permiten la rápida absorción del pigmento.

-Mientras, el cerezo y la caoba son tipo de maderas más complejas, por lo que requieren de preparación anterior o de pigmentos que se acoplen a los aceites naturales que las componen.

¡A preparar todo para comenzar!:

La información anterior será fundamental para hacer las preparaciones correspondientes para la pigmentación de la madera de tu hogar. Ahora corresponde dejar en claro algunos pasos esenciales que ayudarán a que el proceso sea más rápido y ordenado:

1. Realiza un análisis visual exhaustivo:

Un primer paso para prepararse para comenzar con los trabajos, consistirá en estudiar minuciosamente las superficies de la casa para detectar qué tipo de refacciones hacen falta hacer para poder seguir con los trabajos.

Este proceso también permitirá detectar si hay elementos contaminantes, polvo o químicos que puedan afectar al pigmento. Así que, sin duda, se debe tener especial cuidado al respecto.

2. Prepara la superficie:

Luego de haber atendido cualquier tipo de problema sobre las superficies, entonces se procede a preparar la superficie. Antes de hacerlo, se debe proteger otros espacios que puedan estar vulnerables a los trabajos, inclusive plantas y arbustos.

La herramienta fundamental en este paso es el desintegrador, el cual se encargará de eliminar manchas, polvo y demás desperdicios que se encuentren allí. Además, también servirá para estar en contacto con la madera original para trabajar con ella de manera óptima.

3. Aplica el pigmento:

Sin duda, se trata de un paso sumamente emocionante porque tendrás un primer vistazo del color que hayas escogido sobre la casa. En este sentido, cabe señalar una sugerencia por parte de los expertos, quienes afirman que lo mejor que se puede hacen este caso es tratar de cubrir con tanto material como sea posible.

Una buena forma de revestir la superficie es por medio de una pistola de aire comprimido. De esta manera, ahorrarás tiempo, esfuerzo y te asegurarás que cada rincón cuente con la cantidad de tinte necesario. El objetivo es crear una capa más o menos uniforme.

4. Riega el producto con una brocha:

Si se trata de un área más o menos grande para cubrir, entonces una buena broca con mango es lo que necesitas para esta parte del trabajo. Es necesario que lo hagas con calma y cuidado para que puedas esparcir el contenido de pigmento de manera cómoda.

Como se trata de un proyecto más o menos importante, siempre puedes pedir la ayuda de amigos y familia. Incluso, podría convertirse en un divertido ejemplo en donde todos pongan su granito de arena para un buen producto final.

5. Espera a que seque el producto y aplica más capas de ser necesario:

Como mencionamos anteriormente, el tiempo de secado dependerá del pigmento que hayamos escogido. Así que hay que prepararse lo necesario por los lapsos de espera entre las aplicaciones que harán falta.

Luego de la primera capa, tendrás la oportunidad de vislumbrar los primeros retoques necesarios para continuar. Según especialistas, dos capas son recomendables para lograr el color deseado y la protección necesaria. Esto último también contribuirá a la longevidad del pigmento. Lo importante en todo caso, es asegurarse de tener un aspecto prolijo, limpio y profesional.

6. No te olvides del sellador:

Si te sientes conforme con el aspecto del tinte, entonces procede a pasar a la aplicación del sellador, el cual actuará como capa final protectora del trabajo que acabas de hacer. Recuerda que debes hacerlo después de que el pigmento esté completamente seco.

Por último, puedes cepillar la superficie para eliminar algún grumo o desperfecto que haya quedado al terminar. De esa manera garantizas un mejor acabado.

7. La limpieza es tan importante como todo lo demás:

Es lógico que al terminar no tengamos muchas ganas de dejar las cosas en orden, pero lo cierto es que se trata de un aspecto tan importante como el resto del proyecto. Así que guarda las brochas y todos los materiales, y lávalos mientras estén húmedos, de lo contrario será mucho más difícil de hacerlo cuando estén secos.