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Piso con calefacción en una casa de madera: algunas cosas que debes saber

No hay nada más placentero que sentir el suave calor mientras caminando, especialmente durante esos días en los que el frío parece ser inclemente, y sin dejar de lado la sensación de comodidad que cobra tu casa de madera.

Pero, más allá del confort, el piso con calefacción puede ser una necesidad que tengas que atender, aunque tengas que hacer los esfuerzos necesarios para mantener la sustentabilidad y el ahorro energético de la propiedad. El equilibrio ambiental también es importante.

En el siguiente post, hablaremos un poco sobre este tipo de calefacción, así como algunas consideraciones que tienes que tomar en cuenta, a la hora de contemplar la idea de hacer una instalación de este tipo en tu hogar.

¿Por qué elegir un sistema de calefacción?:

La comodidad es un factor esencial cuando hablamos de nuestro hogar, así que tenemos que acondicionarlo lo mejor posible para que nos sintamos a gusto. Sin embargo, también es necesario –en este caso-, contemplar sistemas de calefacción que también se ajusten a un plan de sustentabilidad y ahorro. Lo que se quiere, al final, es decidirse por la mejor opción para tu casa de madera.

El suelo de calor radiante: el sistema de mayor popularidad en los hogares:

Hablamos un poco de este sistema cuando tocamos el tema de los saunas, por lo que se trata de un concepto más o menos conocido y aplicable para el resto de los ambientes.

Lo cierto es que el suelo de calor radiante es práctico porque la temperatura se dispersa de manera equitativa según el perímetro establecido, sin tener la necesidad de utilizar radiadores.

En este punto, cabe mencionar que existen diferentes tipos de instalaciones, los cuales te ayudarán a comprender cuál es la mejor opción para ti:

-Pisos calentados por aire:

Aunque no son muy recomendados para zonas residenciales, son una gran opción para las casas unifamiliares o de tamaño reducido. Sin embargo, tienen el inconveniente de que su máximo rendimiento lo alcanzan de día, cuando las temperaturas son más o menos manejables, que con respecto en la noche.

Según expertos, este sistema podría llegar a ser mucho más óptimo si se le refuerza con un sistema de calentamiento solar, porque potenciará las propiedades de este tipo de piso.

-Pisos radiantes eléctricos:

Suelen estar comprendidos por un sistema de cable que está debajo del piso y que está integrado a un sistema eléctrico, aunque también hay presentaciones en forma de alfombrillas que reposan en el subsuelo.

El tema de los pisos de este tipo es que suelen representar un gasto importante, a menos que se cuente con una base gruesa como de concreto ya que de esa manera permanecerá por mucho más tiempo el calor residual que servirá para el resto de los ambientes. Incluso, esto puede ayudar a tener un control más o menos regular en cuanto al uso del piso radiante.

-Pisos hidrónicos:

Se cree que es uno de los sistemas más prácticos y sencillos de instalar. En este caso, el sistema está formado por una caldera que está conectada a un patrón de tubos que están por debajo del suelo. El agua caliente, pasa por dichos tubos de madera equitativa para asegurar que el área determinada se encuentre en la temperatura ideal.

Como en cualquier otro sistema de calefacción para el piso, los costos dependerán de las dimensiones de la casa, las áreas a escoger, la calidad de los materiales que se utilizarán, si el piso cuenta con el aislamiento suficiente o si será necesario potenciarlo. Y, finalmente, la mano de obra.

Algunas consideraciones que debes tomar en cuenta:

A continuación, te comentaremos algunos aspectos que debes tomar en cuenta, así como más información importante al respecto:

1. El sistema debe estar encendido por lo menos durante dos semanas, antes de la reinstalación del piso. Una vez instalado, la temperatura no debe ser superior a los 27°.

2. La temperatura ideal que debería tener el piso, debería oscilar entre los 24° a 25°. De hecho, luego de la instalación, se recomienda bajar el calor al menos un grado al día. Si se hace de forma inmediata, se corre el riesgo que el suelo sufra daños considerables en el futuro.

3. Según expertos, hay que dejar que el sistema opere de manera continua, por lo menos durante un año. Esto es con el fin de evitar roturas y daños en el suelo.

4. Si quieres que la temperatura se sienta agradable, recuerda que no debes usar alfombras ni accesorios demasiado gruesos que puedan interrumpir la sensación de calor. Esto podría causar como consecuencia la errónea idea de que el sistema no está funcionando o que deberías aumentar la temperatura.

5. En caso de querer ahorrar un poco en cuanto a la instalación, haz la prueba en un espacio de tu hogar que sea comúnmente más transitado. Así tendrás una idea del funcionamiento del sistema en caso que decidas instalarlo en otros ambientes.

6. Una de las mayores ventajas de contar con el piso radiante es que no hay por qué preocuparse en cuanto a los daños que pueden causar los radiadores, tanto en los suelos como al resto del mobiliario de la vivienda.

De hecho, se cree que los radiadores reducen la cantidad de aire sin contaminantes, debido a los gases que salen expedidos de sus estructuras.

7. Aunque parezca un poco intimidante, la instalación del sistema de calefacción de piso puede ser relativamente sencilla, sobre todo si estás dispuesto a emprender un proyecto importante de renovación en tu casa.

8. ¿No estás muy seguro de los pisos radiantes? Entonces prueba instalar en propuestas más o menos similares como las alfombrillas térmicas. Estas te darán la opción de instalarlas en un punto específico de tu hogar y podrás establecer si instalar un sistema más grande es más conveniente o no.

El piso radiante podrá sumar un valor importante a tu propiedad. Sin embargo, también se trata de un elemento que mejorará la sensación de comodidad e intimidad que son esenciales para cualquier hogar.

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